jueves, 6 de febrero de 2014

55 impresionantes fotografías ganadoras del 2013 World Press Photo


55 impresionantes fotografías ganadoras del 2013 World Press Photo

Las mejores instantáneas del año

World Press Photo, fundada en 1955, es una organización independiente sin ánimo de lucro con sede en Ámsterdam (Países Bajos), conocida por organizar el mayor y más prestigioso concurso anual de fotografía de prensa. Durante el mes de febrero de cada año, un jurado internacional independiente formado por trece miembros –y compuesto por editores gráficos, fotógrafos y representantes de agencias de prensa- escoge las fotografías ganadoras entre todas las enviadas el año anterior por fotoperiodistas, agencias, periódicos, revistas y fotógrafos de todo el mundo. La organización World Press Photo no tiene ninguna influencia en las decisiones del jurado.
Las categorías en que se dividen las fotografías que participan en el concurso son las siguientes:
  • Noticias de actualidad
  • Temas de actualidad
  • Personajes de actualidad
  • Deportes y fotografías de acción
  • Reportajes de deportes
  • Temas contemporáneos
  • Vida cotidiana
  • Retratos
  • Arte y entretenimiento
  • Naturaleza
Se concede un premio World Press Photo of the Year y además en cada categoría se otorgan tres primeros premios tanto en la modalidad de instantánea individual como en la de serie fotográfica. En las dos primeras categorías se concede además una mención de honor. Tras el concurso, las fotografías premiadas se exhiben en una exposición itinerante visitada por más de un millón de personas en 40 países. Además, se edita un anuario en seis idiomas diferentes.

55 imágenes ganadoras del 2013 World Press Photo


Suhaib Hijazi, de dos años de edad, y su hermano mayor Muhammad murieron cuando su casa fue destruida por un misil israelí. Foto: Paul Hansen.
Con regularidad después del anochecer, combatientes de la oposición ponían en marcha operaciones para capturar informadores del gobierno. Foto: Emin Özmen.
Palestinos armados conducen motocicletas arrastrando el cuerpo de un hombre asesinado por presunto colaborador de Israel. Foto: Adel Hana.
Ésta es una de las fotos de una serie que narra la última escalada entre Palestina e Israel en noviembre de 2012. Foto: Bernat Armangue.
En julio de 2012, tras más de un año de conflicto en Siria, la lucha llega a Aleppo, un bastión de las fuerzas revolucionarias. Foto: Fabio Bucciarelli.
Luchando en Aleppo, Siria. Foto: Javier Manzano.
Aida llora mientras se recupera de las heridas graves que recibió cuando su casa fue bombardeada por el ejército sirio. Su marido y sus dos hijos fueron heridos fatalmente durante el bombardeo. Foto: Rodrigo Abd.
Un niño sirio gravemente herido espera atención médica por el pequeño equipo de médicos en uno de los hospitales en pie de la ciudad al tiempo que el ejército del presidente Bashar al-Assad amplía su campaña militar para recuperar el control de la ciudad. Foto: Sebastiano Tomada.
Un soldado de las Fuerzas Armadas de Sudán yace muerto en un charco de petróleo cercana a una fuga de una instalación petrolera. Foto: Dominic Nahr.
Funcionarios fronterizos israelíes arrojan spray de pimienta a un manifestante palestino herido durante los enfrentamientos en el Día de la Tierra fuera de la puerta de Damasco, en la Ciudad Vieja de Jerusalén. Las fuerzas de seguridad israelíes dispararon balas de goma, gases lacrimógenos y granadas de aturdimiento para dispersar grupos de manifestantes palestinos cuando los mítines anuales del Día de la Tierra se volvieron violentos. El día de la Tierra conmemora la muerte de seis árabes, asesinados por las fuerzas de seguridad en 1976 durante las protestas contra los planes del gobierno de confiscar tierras en la región norte de Israel Galilea. Foto: Ammar Awad.
Los disturbios civiles en la República Árabe Siria comenzaron en marzo de 2011 y continúan afectando a civiles, especialmente en los segmentos más vulnerables de la población. Foto: Alessio Romenzi.
La Media Luna es un área de Rochester, Nueva York, EE.UU., con una de las tasas de criminalidad significativamente más alta que el resto de la ciudad. Foto: Paolo Pellegrin.
Un año más tarde, las zonas de Japón más afectadas por el terremoto y posterior tsunami que dejó 15.848 muertos y 3.305 desaparecidos, siguen luchando. Foto: Daniel Berehulak.
Haciendo una pausa en la lluvia, una mujer que trabaja como recolectora de basura en el vertedero de Dandora (Kenya) con una extensión de unos 30-acres, hojea uno de los libros que encuentra. Foto: Micah Albert.
Los cuerpos de Lesbia Altamirano y Orberá Wilmer tumbados en el suelo de un salón de billar después de ser atacados por asaltantes desconocidos enmascarados en Choloma, Honduras. Foto: Esteban Felix.
Mireia Arnau, de 39 años, reacciona detrás de los cristales rotos de su tienda, asaltada por manifestantes durante los enfrentamientos con la policía durante una huelga general en la ciudad de Barcelona. Foto: Emilio Morenatti.
Natalia Gonzales, consumidora de crack de 15 años de edad, posa para un retrato en una zona conocida como ‘Crackland’ en la barriada de Manguinhos. Foto: Felipe Dana.
Vietnam ha sido históricamente poco acogedor con las parejas del mismo sexo. Sin embargo, su gobierno comunista está considerando reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo, una decisión que lo convertiría en el primer país asiático en hacerlo. Foto: Maika Elan.
Afganistán ha sufrido décadas de guerra. A pesar de la pobreza, la drogadicción y la falta de educación, la vida continúa en Afganistán, y la gente continua tratando de sanar y vivir con esperanza. Foto: Majid Saeedi.
En las Grandes Llanuras de los Estados Unidos, escondida en las carreteras secundarias de Dakota del Sur, se encuentra la Reserva de Pine Ridge, hogar de los Oglala Lakota y punto cero para las cuestiones indígenas. Foto: Aaron Huey.
Todas las mañanas, niños de una barriada cercana llegan en pequeños grupos, descalzos y con esterillas y escobas empiezan a limpiar el espacio bajo un puente ferroviario de metro, que será su escuela para el resto de la tarde. Foto: Altaf Qadri.
Un jinete, con sus pies metidos en el arnés atado a los toros y agarrado a sus colas, muestra alivio y alegría tras ganar una peligrosa carrera en campos de arroz. Foto: Wei Seng Chen.
Jóvenes gimnastas masculinos estiran las piernas mientras una gimnasta salta en el escenario durante un calentamiento en una escuela de deportes para jóvenes en la provincia de Zhejiang, en China. Foto: Yongzhi Chu.
Una nadadora se eleva por encima del agua en la competición de natación sincronizada. Foto: Wei Zheng.
Velká pardubickáes una de las más antiguas y más difícil carrera de obstáculos a campo a través que se celebra en Europa continental. Es el punto culminante para cualquier jinete checo, que sueña, si no en ganar la carrera, por lo menos en participar. Foto: Roman Vondrous.
Años de entrenamiento, miles de batallas, victorias y cientos de competidores de esgrima preparados para la posibilidad de presentarse en la pista en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 para luchar por el oro. Foto: Sergei Ilnitsky.
Vista de pájaro durante los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Foto: Chris McGrath.
En Mogadiscio, la capital devastada por la guerra de Somalia, las mujeres jóvenes arriesgan sus vidas para jugar al baloncesto. Foto: Jan Grarup.
La disciplina de toda una vida, el entrenamiento físico duro y la preparación para la pelea pueden explicar el estado de semi-dioses de los luchadores de sumo en Japón hoy en día. Foto: Denis Rouvre.
Lethwei es un arte marcial desarmado birmano similar a los estilos de kickboxing de Indochina. Chaw Lone, de 31 años, el tres veces campeón nacional de Myanmar abrió un gimnasio para transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones. Foto: Vittore Buzzi.
Muchos de los jugadores de fútbol del mundo tocan su primera pelota en un campo de tierra. Éstos jóvenes lo hacen en un terreno que había formado parte de una instalación militar de la excolonia portuguesa. Foto: Daniel Rodrigues.
Campamento de vacaciones de verano. Alguien se ha levantado un poco demasiado pronto. Foto: Soren Bidstrup.
Cada día, John McLean, de 65 años, visita a la Sociedad de San Vicente de Paul Dining Hall, donde las personas sin hogar y los pobres pueden comer una buena comida, socializar y entrar en calor. Foto: Jacob Ehrbahn.
Mirella, de 71 años, pasó 43 años de su vida con la única persona que amaba. Pero cuando su marido Luigi fue diagnosticado con la enfermedad de Alzheimer, dedicó su vida a él como su cuidadora. Foto: Fausto Podavini.
Durante casi 20 años, las mujeres de Benin City, una ciudad en el centro-sur de Nigeria, han viajado a Italia para trabajar en el comercio sexual. Cada año reclutan a chicas más jóvenes para seguir sus pasos. Foto: Paolo Patrizi.
Una tregua dura entre dos de las bandas callejeras más violentas en El Salvador, uno de los países más violentos de América. Foto: Tomás Munita.
Con el porvenir de a celebración de la Copa del Mundo en Río de Janeiro en 2014, y los Juegos Olímpicos en 2016, los políticos están tratando de limpiar y pacificar las favelas de Río de Janeiro. Foto: Frederik Buyckx.
Milán Ponjiger sobrevivió a una caída desde el sexto piso, pero su madre y su padre no lo consiguieron. Foto: Nermanja Pancic.
Desde los 18 años, Bonnie Cleo Andersen ha estado trabajando como prostituta, una profesión legal en Dinamarca desde 1999. Foto: marie Hald.
American Girl es una popular línea de muñecas que se pueden personalizar de acuerdo a la apariencia exacta de sus propietarios. Foto: Ilona Szwarc.
Somayeh Mehri, de 29 años, y su hija Ra’na, de tres años de edad, viven en un pequeño pueblo de Irán. El marido de Somayeh, Amir Afghanipour, adicto a las drogas y ladrón, vertió un cubo de ácido a su esposa e hijos mientras dormían. Foto: Ebrahim Noroozi.
Juan José Padilla, de 38 años de edad, es un matador español que perdió la vista en un ojo y tiene parálisis facial parcial después de una cornada terrorífica. Cinco meses después de su lesión, volvió a la plaza de toros. Foto: Daniel Ochoa de Olza.
Después de vivir con su padre durante diez años y alojarse en un albergue juvenil, Martin, de 18 años, regresó a su casa hace dos años para vivir con su madre. Llegó con algo de ropa en una bolsa y no tiene ni trabajo ni estudios. Foto: Ananda van der Pluijm.
El actor Daniel Kaluuya. Foto: Nadav Kander.
Ai Weiwei. Foto: Stefen Chow.
Zuzia, sensible a la luz solar debido a su albinismo, asiste a una escuela especial para niños con problemas de visión y con el sueño de conocer a alguien como ella. Foto: Anna Bedynska.
Guinea es uno de los países menos desarrollados del mundo. Más del 60 por ciento de la población vive con menos de un dólar por día. La atención médica es deficiente e inaccesible para la mayoría de la gente. Foto: Stephan Vanfleteren.
En diferentes zonas chiíes, el duelo por Moharam adopta diversas formas. Foto: Ebrahim Noroozi.
En toda China, casi 50 millones de niños no viven con sus padres. Foto: Fu Yongjun.
El casuario meridional en peligro de extinción se alimenta de los frutos del árbol de Quandang Azul. Foto: Christian Ziegler.
Uno de los monos entrenados para entretener a los automovilistas a lo largo de intersecciones, muy transitadas, en la zona central de la Isla de Java. Foto: Ali Lutfi.
El ojo de un pez trompeta del Caribe (Aulostomus maculatus) refracta la luz en varios colores. Foto: Randall Benton.
Nuevos descubrimientos científicos demuestran que los pingüinos emperador son capaces de triplicar su velocidad de natación por la liberación de millones de burbujas de sus plumas. Foto: Paul Nicklen.
Animales enjaulados en zoológicos. Foto: Xiaoqun Zheng.
Los tiburones ballena han recorrido los océanos desde hace 60 millones de años, sin embargo, sabemos muy poco sobre su reproducción, su comportamiento social y las migraciones. Foto: Thomas P. Peschak.

5 ejemplos de cómo el fotoperiodismo nos ayuda a tomar conciencia del mundo


5 ejemplos de cómo el fotoperiodismo nos ayuda a tomar conciencia del mundo
Año tras año, desde hace ya 55, las fotografías del World Press Photo se pasean por medio mundo de la mano de la fundación del mismo nombre. Son las mejores instantáneas publicadas en prensa durante el año anterior, según un jurado independiente que las escoge de entre todas las que se presentan. Las temáticas son diversas, desde fotografía de actualidad hasta retratos y naturaleza. Y el premio no sólo se otorga por la belleza, sino también por la voluntad del fotógrafo de mostrar lo que no todos tienen la oportunidad de ver. La FundaciónWorld Press Photo no tiene otro objetivo que favorecer la difusión de la realidad que hay en las instantáneas y ayudar a consolidar la profesión a nivel global. Bien saben, que desde su consolidación técnica, la fotografía ha sido y es un arma para entender mejor el mundo.
La relación entre periodismo y fotografía hace años que ha cumplido un siglo. La primera fotografía aparece publicada en el año 1880 en Estados Unidos en el Daily Graphic de Nueva York, fundado siete años antes. En ella se podía ver un edificio, el Steinway Hall, que ya le valió el premio Pulitzer. Era el embrión de una relación, la de la fotografía y la prensa, que no ha hecho más que estrecharse con los años.
Gracias al fotoperiodismo, a lo largo de la historia hemos visto guerras como nunca antes o hemos sido conscientes del sufrimiento de personas que viven a miles de quilómetros de nosotros. O ni si quera tan lejos. El fotoperiodismo nos descubre, a veces, realidades muy cercanas. Solo depende de la intención. De la voluntad de contar qué hay detrás de cada uno de estos fotoperiodistas. Uno de los más influyentes, el brasileño Sebastiao Salgado, asegura que quiere “que cada persona que entra en una de sus exposiciones sea al salir una persona diferente.” Y para ello lleva trabajando 40 años.

1. El día que pusimos un pie en la guerra

La primera guerra que se fotografió fue la de Crimea (1853-1856). Por aquel entonces, el imperio ruso se enfrentó a la coalición formada por Reino Unido, Francia, el Imperio Otomano, el Reino de Piamonte y Cerdeña. Las fotografías las hizo Roger Fenton. Y desde entonces hasta ahora, las guerras se han hecho presentes en nuestras conciencias gracias a la fotografía. No hay trinchera sin fotógrafo.
Muerte de un miliciano, Foto: Robert Capa
La eclosión se produce durante la I Guerra Mundial y, sobre todo, la Segunda. Fue entonces cuando se crearon obturadores más rápidos y precisos y los diarios y revistas cada vez adaptaban más sus diseños a la fotografía. También aparecen las agencias de noticias que favorecen la rápida circulación y difusión de las instantáneas.
La fotografías de guerra se convierten muchas veces en el símbolo de la trinchera. Un ejemplo es la Muerte de un Miliciano, nombre explícito de la fotografía que Robert Capa hizo durante su cobertura de la Guerra Civil Española para la agencia de noticias Magnum. Tan preciso es el momento en que se toma la fotografía –justo cuando el cuerpo empieza a yacer después de ser alcanzado por una bala- que hasta hoy perdura el rumor de que fue una fotografía preparada. La única verdad confirmable es que cuesta encontrar un libro de historia o explicación del frente sin esta ilustración.
Huynh Cong “Nick” Ut fotografiando a Kim Phuc durante la Guerra de Vietnam
Del mismo modo, el impacto sobre la población que tuvo la Guerra del Vietnam no se puede explicar mejor que en la fotografía que Huynh Cong tomó en 1972 a una niña de nueve años, Kim Phuc, huyendo de su aldea quemada. En este caso, el poder de la fotografía fue tal que superó la fugacidad de cualquier noticia de actualidad para perdurar como símbolo del horror que supuso esta guerra. Tanto, que años después, la protagonista de la instantánea aseguraba que siempre había querido huir del recuerdo pero  que “parece que la foto no me deja ir.”
Durante años el nuevo gobierno comunista de Vietnam del Sur, surgido después de la guerra, la instó a entrevistarse con periodistas y a revivir constantemente el dolor del momento. Nunca, por cierto, perdió la relación con el fotógrafo y, años después, por fin, pudo explicar la historia tal como ella la vivió en un documental.

2. Lo que la distancia esconde

Pero no sólo es la imagen del desastre lo que nos ayuda a entender el mundo que nos rodea. También los rostros y lo que transmiten. La fotografía es capaz, en ocasiones, de expresarse con más matices que las palabras.
La niña afgana. Foto: Steve McCurry
Seguramente casi nadie sabe quién es Sharbat Gula, pero sus increíbles ojos verdes han dado la vuelta al mundo. Cuando la fotografía de esta niña afgana se publicó en la portada de la revista National Geographic en junio de 1985, tan solo se sabía que formaba parte de un grupo de refugiados afganos, pero nada de su historia personal. Y no hizo falta para entender todo el dolor que transmitía su mirada. A diferencia de Kim Phuc, Gula vivió veinte años en el anonimato, mientras su fotografía se convertía en todo un símbolo de los refugiados afganos. Sólo la pericia del fotógrafo americano Steve McCurry, el mismo que la fotografió cuando era sólo una niña, hizo posible otra instantánea de ella en 2002, casi veinte años después. Un estudio médico de su iris permitió asegurar al 99% de que se trataba de la misma persona. Ella ignoraba su “otra” vida.
3. Ver para entender el pasado
Para nada menospreciable es el papel que la fotografía tiene como legado de memoria histórica. Allí está para juzgar los hechos como difícilmente lo puede hacer un texto, más interpretable y susceptiblemente partidista.
La Gitanilla, Foto: Francesc Català- Roca
El pasado de Barcelona es también, no hay que olvidar, la niña que Francesc Català- Rocafotografió en la ladera de Montjuïc. En ella se pueden ver las tres chimeneas de la central eléctrica La Canadiense, cuando aún estaban activas. La Gitanilla -como se titula la fotografía- fue inmortalizada en 1950 y vivía en unos de los barrios de barracas que había en esta montaña, donde en los años 50 llegaron a vivir 30.000 personas. Barrios que no desaparecieron definitivamente hasta 1992, cuando la zona se transformó urbanísticamente a razón de la Olimpiadas.
Tank Man, Foto: Jeff Widener
La fotografía es testigo de la historia. Al hombre que detuvo por unos segundos una columna de tanques en la plaza de Tiannanen en Pequín se le llegó a llamar tank man (hombre tanque) o rebelde desconocido. Supuestamente era uno de los millares de estudiantes que se manifestó entre abril y junio de 1989 contra el gobierno de la República Popular China y cuyo movimiento acabó en una sangrienta represión por parte del Ejército Popular de Liberación. En abril de 1998 la revista Time consideró al rebelde desconocido como una de las personas más influyentes del siglo XX. Nada se sabe de él, muchos creen que fue ejecutado por su osadía, aunque ninguna información ha confirmado nunca esta teoría. Sea como fuere, jamás ha salido a la luz en busca de reconocimiento. Su gesto, en cambio, difícilmente será olvidado.

Seis consejos de George Orwell a periodistas y políticos para no manipular al ciudadano

Seis consejos de George Orwell a periodistas y políticos para no manipular al ciudadano

El periodista y escritor británico George Orwell  acuñó el concepto neolengua (newspeaking) en la que se considera la mejor radiografía del fascismo, 1984. Bajo ese concepto denunciaba cómo los poderes fácticos usaban el lenguaje para controlar y manipular a la ciudadanía, usando palabras que significaban justo lo contrario y estaban concebidas para que su verdadero significado se olvidara. Uno de los ejemplos más reconocidos de este experimento de llevar el lenguaje al límite es que en la novela el Ministerio de la Guerra termina llamándose el Ministerio del Amor. Curiosamente en casi todos los países se llama de Defensa –que implica la existencia de un ataque previo, una amenaza y una no predisposición a la violencia-.
Pero antes de llevarlo a la ficción, Orwell reflexionó sobre el uso que políticos y periodistas hacían del idioma –el inglés en este caso- en su ensayo Politics and the English language (1946) publicado en el diario Horizon. La conclusión a la que llega es que  tanto la civilización como el lenguaje están en “decadencia”, lamentándose de que “cualquier denuncia contra los abusos cometidos contra el lenguaje” sean considerados un “sentimentalismo obsoleto”. Sin embargo, si analizamos los mensajes actuales que medios y muchos políticos lanzan, descubriremos que el uso de determinados términos y argumentos no es ni inocente ni espontáneo.
Orwell tenía claro que el declive del inglés tenía más que ver con razones políticas y económicas que con malas prácticas literarias. “Se ha convertido en feo e inexacto porque nuestros pensamientos son estúpidos,  pero la desidia en nuestro lenguaje facilita que tengamos esos pensamientos tontos”.  Para Orwell el inglés, especialmente el escrito, estaba lleno de malos hábitos repetidos por imitación. Deshacerse de ellos era un primer paseo clave  hacia la regeneración política.

Vaguedad e imprecisión para justificar lo injustificable

Definición de periodismo por George Orwell.
Definición de periodismo por George Orwell.
Ya en la década de los 40 el lenguaje político e informativo  para el escritor británico se caracteriza por “el uso de imágenes viciadas, la falta de precisión y la vaguedad”. ¿Por qué?. Según Orwell  la prosa política estaba concebida para “hacer que las mentiras sonaran a verdad y el crimen respetable, así como para dar apariencia de solidez a lo que es simple aire”. La relación que Orwell veía entre una mala prosa y una ideología opresiva –llevada al extremo en 1984- queda clara en este párrafo del ensayo donde además podemos encontrar similitudes con hechos recientes como los desplazamientos forzosos o Guantánamo:
 “En nuestro tiempo el discurso político y la escritura son una defensa de lo indefendible. Cosas como la permanencia del gobierno británico en India, las purgas y deportaciones en Rusia, el lanzamiento de las bombas atómicas en Japón, claro que pueden ser defendidos, pero solo por argumentos que son demasiado brutales para que la mayoría de la gente se enfrente a ellos y no encajan con los propósitos declarados por los partidos políticos.
El lenguaje político tiene que consistir principalmente en eufemismos, preguntas sin respuesta y pura confusa vaguedad. Pueblos indefensos son bombardeados desde el aire, sus habitantes desplazados al campo, el ganado ametrallado, los refugios incendiados con balas: a esto se le llama pacificación.
Millones de campesinos son expulsados de sus granjas y enviados a recorrer a pie la carretera con nada más que lo que puedan llevar: a esto se le llama traslado de población o rectificación de fronteras.
La gente es encarcelada durante años sin juicio, o disparada en la nuca o enviada a morir de escorbuto en campamentos de madera en el Ártico: esto se llama eliminación de elementos de poca confianza. Esta fraseología es necesaria si uno quiere llamar a las cosas sin traer a la memoria una imagen mental de ellas.”

Seis reglas para no caer en la tentación de manipular

1984 una de las novelas más leídas de Orwell.
1984, una de las novelas más leídas de Orwell.
La gran enemiga del lenguaje para Orwell es la falta de sinceridad. “Cuando hay una brecha entre las intenciones reales de uno y aquellas que confiesa, uno se vuelve hacia las largas palabras y los agotados modismos por instinto, como si fuera un calamar arrojando un chorro de tinta”. Para evitar la tentación que la imprecisión y las frases trilladas suponían para sus contemporáneos, el escritor británico les ofreció estas seis reglas de oro de vigente actualidad:
  1. No uses nunca una metáfora, símil o figura lingüística que estés acostumbrado a ver impresa, en particular expresiones como “talón de Aquiles”, “canto del cisne”, “hervidero”, “semillero” que Orwell llamaba “metáforas muertas”. Consideraba que la mayoría de las veces se usaban sin conocer su auténtico significado.
  2. Si puedes usar una palabra corta, no uses nunca una larga. A Orwell le exasperaba el uso “pretencioso” del idioma con como “fenómeno”, “individuo”, “objetivo” y “elemento” o sin  significado como “romántico”, “plástico”, “valores” y “humano”.
  3. Si puedes acortar una palabra, hazlo. Para Orwell es frecuente encontrar párrafos largos y carentes de sentido no solo en discursos políticos sino en textos sobre Arte y crítica artística.
  4. Nunca uses la voz pasiva si puedes usar la activa.
  5. Nunca uses un vocablo extranjero, un término científico o jerga si crees que existe un equivalente en el lenguaje común.
  6. Rompe cualquiera de estas reglas antes que decir una barbaridad. Por ejemplo, si es necesario para construir la frase más exacta pero bajo la recomendación de no usar el lenguaje para “manipular o engañar al lector”. Sin embargo, el propio Orwell reconoce incumplir alguna de estas normas el mismo ensayo en el que las explica.