Las persona en esta fase de desarrollo, están extremadamente motivados para generar valor, no solo para ellos sino para los demás. Hay una montaña de datos anecdóticos y empíricos que apoya está idea de que en nuestra vida media de edad, se acelera la creatividad.
Ejemplos abundan en el mundo empresarial de los Estados Unidos y en menor escala en Europa, que en edades que pasan de los 45 han logrado entrar en grande en los negocios como emprendedoras.
La justificación o validación de esa afirmación viene del hecho de que la mayoría de esas personas, el 75% tiene más de seis años de experiencia como mínimo en el sector y a mitad de ese porcentaje tiene más de 10 años cuando deciden emprender.
En relación a eso, la Fundación Kauffman de ese país, indica que la mayor tasa de emprendedorismo en los Estados Unidos cambió para la franja etaria de 55 a 64 años, con personas de más de 55 años más propensas a fundar empresas, más que las personas de 20 a 34 años de edad.
Lo cierto es que esa es una tendencia que se amplía más con el correr del tiempo, falta que los empresarios piensen que la gente más experimentada puede agregar valor a su empresa, primeramente porque su visión del mundo es diferente y segundo porque se preocupan más por darle más a los demás, no solo a ellos mismos. Interesante
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